El nuevo amor de Roberto Carlos de apenas 27 años, y el artista cumplirá en abril 80 años

El cantante brasilero Roberto Carlos Braga Moreir, mas conocido como Roberto Carlos, se encuentra muy feliz con su nuevo «amor», su novia Tamara Ángel de 27 años, mientras el artista esta próximo a cumplir 80 años, en este abril.

Liego de una serie de tragedias amorosas, donde perdió a su ex novia y esposa con cáncer que le provocó una depresión que lo llevo a ausentarse de los escenarios, por largo tiempo.

UNA HISTORIA DE TRAGEDIAS AMOROSAS

Roberto Carlos, reconocido cantante brasileño, ha sido víctima de una vida llena de tragedias que le han arrebatado a varios de sus seres más queridos y su eterno enemigo siempre ha sido la misma enfermedad mortal, el cáncer.

Tras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragedia

Getty Images / Ideal Image

Roberto tuvo un primer matrimonio de doce años con Cleonice Rossi, el cual dio fruto a tres maravillosos hijos. A pesar de que el matrimonio terminó en divorcio, cuando Cleonice fue diagnosticada con cáncer, el ídolo latino permaneció a su lado hasta que su vida se apagó.

Roberto tuvo un primer matrimonio de doce años con Cleonice Rossi, el cual dio fruto a tres maravillosos hijos. A pesar de que el matrimonio terminó en divorcio, cuando Cleonice fue diagnosticada con cáncer, el ídolo latino permaneció a su lado hasta que su vida se apagó.


Antes de Cleonice, Roberto había pasado por una situación similar cuando apenas con 25 años de edad, tuvo que despedir a su novia, María Lucila Torres, cuya causa de muerte fue también el cáncer de mama.

Un tórrido amor.

Parecía que después de muchos años por fin la vida le sonreía, cuando se reencontró con María Rita Simöes, que a los 16 años, era compañera de su hija Ana Paula en la escuela. Fue entonces en 1996, cuando María ya era una mujer madura y una pedagoga de oficio, iniciaron un tórrido romance y contrajeron nupcias.

Se sabe que María Rita iluminó su vida notablemente pues él mismo la ha catalogado como el amor de su vida, sin embargo, la dicha le duró poco ya que tres años más tarde, la mujer fue diagnosticada con un cáncer sumamente agresivo que le atacó la región pélvica.

Tras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragedia

CI Photos / Shutterstock.com

El cantante decidió velar a su esposa en el mismo hospital donde perdió la vida para evitar sentirse invadido por los medios de comunicación, por lo que se realizó una ceremonia sencilla, rodeado de sus más íntimos familiares y amigos, donde le dedicó un solemne concierto. 

Tras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragediaTras haber encontrado al amor de su vida, Roberto Carlos la perdió por una terrible tragedia

Posteriormente, el cantante más exitoso de Brasil se retiró de la escena musical durante varios años y en sus planes, pensaba hacerlo por completo, inclusive consideró volverse monje para poder sanar todas las heridas que lo perseguían desde hace años, y la verdad es que nadie podría culparlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *