Miles de personas acuden a Quevedo a depositar sus dineros en una operadora «ilegal»

Una operación reservada, dirigida a unos pocos ‘socios’ en su inicio, alejada de la luz pública, pero que inevitablemente luego atrae a miles de clientes, entre ellos policías, militares, civiles, comerciantes, empresarios, trabajadores, profesionales, a todo aquel que confíe su dinero a un mecenas criollo que promete pagarles altos intereses en poco tiempo. Así es el esquema de captación ilegal de dinero, fuera del sistema financiero, que empieza bien para sus usuarios, hasta que todo se derrumba.

En Ecuador uno de los casos más recordados hasta ahora es el del notario de Machala José Cabrera, cuya muerte, el 26 de octubre de 2005, provocó días después un estallido por el perjuicio a unas 35.000 personas, según el expediente judicial, que perdieron su capital y no recibieron los altos intereses prometidos.

Este caso es recordado hoy en día por los habitantes de Quevedo, provincia de Los Ríos, preocupados al ver que llegan personas de otras provincias a un complejo turístico en la vía a El Empalme a dejar grandes sumas de dinero, a cambio de recibir en solo ocho días el 90 % de interés, casi el doble de lo que depositan en el centro turístico.

La supuesta empresa inversora que capta los capitales se llama Big Money y quien la dirige, Miguel Ángel Nazareno, un cabo retirado hace dos semanas del Ejército al que una emisora local lo llama “filántropo”, dice que no hay nada de malo o ilegal en lo que hace.

Él se define como empresario, aunque en la Contraloría su declaración patrimonial consta en cero.

Pero la Superintendencia de Bancos emitió una alerta sobre que esa supuesta empresa no está autorizada a captar dinero y ofrecer rendimientos. Es más, la entidad reguladora da detalles para que los usuarios reconozcan una estafa piramidal, entre esos: altos intereses que nadie más ofrece, negocios o esquemas secretos y captación de nuevos socios.

Bajo los recibos de Big Money hay un número de RUC que pertenece a Nazareno, un contribuyente no obligado a llevar contabilidad, según consta en los datos del Servicio de Rentas Internas.

En la Superintendencia de Compañías él no consta como accionista o gerente de ninguna empresa. Para el SRI, Nazareno es una persona natural con actividades de: reparación y mantenimiento de aparatos de uso doméstico como refrigeradoras, lavadoras, secadoras, aires acondicionados, etc. Su actividad comercial no coincide con la plataforma financiera ni con la exportación de madera que asegura que hace.

“Mi empresa de inversiones se llama Big Money. Empezamos en este proyecto en el 2017 con 40 socios. Se manejaba de forma reservada, entre militares, médicos y otros profesionales que se arriesgaron a invertir. Como nos fue bien, entonces decidimos ayudar a dinamizar la economía de Quevedo, que no tiene nada malo ni irregular, somos gente seria y seguiremos respondiendo como hasta ahora lo hemos hecho”, se defiende Nazareno.

Cabrera también tuvo socios, entre esos policías y militares, a quienes les pagaba altos intereses, hasta que su pirámide se derrumbó con su muerte. El 12 de noviembre del 2005 cientos de los clientes del difunto notario, que habían pasado la noche haciendo fila afuera de la oficina donde se captaba el dinero, saquearon el lugar.

Había paquetes de dinero en los escritorios, en los baños y otros sectores de la notaría. Policías y militares que debían poner orden ante el tumulto fueron descubiertos por los socios civiles intentando sacar dinero camuflado entre sus uniformes. Ahí, en el centro de Machala, la Fiscalía y la Policía incautaron $ 367.542. Un año después, el dinero que reposaba en la Policía Judicial como evidencia desapareció.

Lo de Cabrera, según la Fiscalía, consistía en una rotación del dinero captado entre sus socios. “Era como el juego de la silla, pierde el que se queda sin puesto, a la larga era insostenible”, relató en su momento un agente investigador.

Ahora, 16 años después, Don Naza, como le llaman al ‘filántropo de Quevedo’, explica a medios locales que otros negocios le permiten apalancar la operación de Big Money y con ello no solo se permite pagar altos intereses a los capitales mayores a $ 300 (no recibe menos de eso), también regala víveres a los más necesitados.

El líder de supuesta empresa inversionista durante una entrega de canasta de víveres a familias de bajos recursos económicos en la provincia de Los Ríos. Foto: Cortesía

“Quédense tranquilos, somos una empresa seria, hasta ahora hemos cumplido, no queremos perjudicar a nadie, estamos reactivando la economía (…) hacemos labor social a través de un fondo solidario que hemos adquirido de nuestras inversiones”.

Él se anticipó a la alerta de la Superintendencia de Bancos que dice que su negocio no está autorizado a captar dinero. “No hay riesgo, estamos legalizándonos, la próxima semana tendremos nuestra propia cooperativa de ahorro y crédito, estamos exportando madera y también vamos a inaugurar un almacén de línea blanca, así como un comisariato. Tenemos más de seis mil personas como socios para garantizar el pago semanal”, dijo Nazareno en un audio que circula por WhatsApp.

Pero la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria lo desmiente a Nazareno. En un comunicado informa que se encuentra vigente una resolución de la Junta Monetaria “mediante la cual se establece una moratoria para la constitución de cooperativas de ahorro y crédito, lo cual significa que al momento no existe posibilidad legal de crear este tipo de entidades financieras”. (el universo)

«Arriban de Azuay, Guayas, Pichincha; duermen en los exteriores. La captación de dinero atrae a miles a #Quevedo«. Superintendencia alerta sobre la situación .

La vía está bloqueada por una fila de autos. Cientos de personas caminan por los estrechos corredores que dejan los carros. Así llegan a la entrada de un complejo privado que funciona en Quevedo-Los Ríos. Unos están solos. Otros aparecen con sus parejas. También hay familias enteras.Todos esperan antes de ingresar. Adentro hay más gente. Dicen que ahí funciona una plataforma financiera y que llegaron para invertir su dinero, porque los intereses que les pagan son “altos y buenos”.Esa empresa se volvió popular en Quevedo desde mayo. Poco a poco se regó la información de que a los depositantes les pagaban semanalmente el 90% de interés sobre el capital.En restaurantes, bancos y almacenes de ropa, los vecinos comentan lo “redondo que es este negocio”. En barrios como Venus, los pobladores cuentan que 15 familias se compraron vehículos nuevos tras invertir.En este popular sector de la ciudad arrancó esta actividad.Hasta el 23 de junio del 2021, en una estrecha avenida se divisaban grupos de hasta 400 personas. En una pequeña casa funcionaba la oficina central. Ante la afluencia de usuarios se cambiaron al complejo privado, en donde están ahora.Este Diario llegó el lunes 28 de junio del 2021 a ese sitio. Mujeres, jóvenes y hasta adultos mayores hacían filas con fajos de dinero que guardaban en pequeños bolsos, carteras, canguros y mochilas.“Voy a dejar USD 5 000. Hace 15 días, mi primo depositó USD 3 000 y en una semana esa plata se duplicó”, comenta un hombre que estaba en uno de los últimos puestos.Una mujer, que se cubría del intenso sol con una carpeta plástica, esperaba a su yerno que ingresó a las instalaciones para cobrar los intereses de USD 20 000 que juntaron entre cinco personas. “Él es militar y unos amigos le avisaron de esto. Esperemos que no se caiga como ocurrió con el notario Cabrera de Machala”.En las puertas principales del complejo deportivo se vio ayer a militares y policías uniformados, a la espera de ingresar como usuarios. Un hombre que trabaja para la plataforma pide que los uniformados se coloquen en otro sitio distinto destinado para los civiles.La Comandancia de Policía de Los Ríos dice no tener conocimiento de que miembros de la institución estén dentro de este esquema y que en las formaciones diarias han informado al personal que estas plataformas son ilegales.Los oficiales han pedido a la Fiscalía colaboración para investigar, pero aseguran que en los últimos días les notificaron que un agente de Quevedo no autorizó la indagación.El fiscal provincial de Los Ríos, Luís Pesántez, asegura desconocer de esta negativa y señala que el caso es manejado por las oficinas de Quito.La entidad abrió una investigación por un presunto delito de captación ilegal de dinero.Con el paso de las horas, al complejo deportivo llega más gente. “Usted puede ingresar con USD 1 000, 5 000, 10 000, no hay límites. Hay gente que ha metido hasta USD 50 000”, indica un hombre que sale de las oficinas y habla con las personas que llegan de distintas provincias del país.Arriban de Azuay, Guayas, Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua. Aparecen con chalinas y cartones para pasar la noche en caso de que sean atendidos al siguiente día. Dicen que “todo esfuerzo vale la pena por ganar un poco más de dinero”.

La gente sabe que desde la noche del domingo ya había filas para poder entrar ayer, 28 de junio. La atención al público comienza a las 06:00 y termina a las 16:00.Cerca de 15 hombres organizan a los asistentes. Una vez adentro entregan el dinero y reciben un papel con sus datos y la fecha que deben regresar a cobrar. Afuera hay negocios de comida y pequeñas tiendas que ofrecen aguas y colas. Otros abrieron parqueaderos.Nadie puede tomar fotos o hacer videos.

El pasado viernes, la persona que está al frente de todo apareció en un medio local y señaló que el dinero que recibe es invertido en negocios relacionados con la madera, víveres de consumo masivo, línea blanca y otros.La Superintendencia de Bancos emitió una alerta la noche del domingo 27 de junio.En un comunicado señala que las inversiones que se realizan en Quevedo no son autorizadas por la institución.Este organismo de control advierte que una estafa piramidal se reconoce por las ganancias rápidas, porque los ingresos dependen de la captación de nuevos miembros y por sus esquemas secretos. (Expresate morona)


Supuesta empresa inversora que capta dinero en Quevedo inauguró almacén y repartió alimentos; llegan ya interesados de otras provincias

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