ECUATORIANO, DEL CANTÓN PALORA (MORONA SANTIAGO), MUERE EN EE.UU POR CORONAVIRUS

Sergio Palacios, oriundo del cantón Palora falleció a causa del coronavirus, él residía en Estados Unidos, desde hace dos décadas.
El periodista Hernán Heras, oriundo de ese cantón, evoco su recuerdo: «Sergio fue mi compañero en el Colegio Palora, él estuvo en un curso superior, pero en ese tiempo, el pueblo era tan pequeño, que todos éramos amigos, me acuerdo de sus padres Don David y la Sra. María, campeones para el cuarenta. Vivían frente a la Escuela y a la salida, Amalia, la hermana menor de Sergio nos ofrecía una guayaba.Hace unos meses chateamos por el Messenger, me contó que era operador de una retroexcavadora, bromeamos y le invité a jugar villa cuando venga a Ecuador, de muchachos jugábamos en las villas de Don Pérez. Parece que presintió algo, porque me dijo sonriendo: – “Algún día iré, aunque sea en caja…”.»Este coronavirus nos está arrebatando a los amigos y familiares, es la peor amenaza de este siglo, quien sabe hasta puede llevase nuestra propia vida. Pero no nos puede hacer olvidar los valores fundamentales que tenemos, como la solidaridad, el amor al prójimo, la compasión con los que sufren, el apoyo mutuo; que somos parte del todo de esa especie considerada “superior” que hasta ahora habita el planeta, llamada humanidad.
Vi en las redes sociales mensajes xenofóbicos en contra de los paloreños. El pánico, la preocupación por nuestros hijos, padres, hermanos, abuelos, amigos nos pueden cegar y centrarnos solo en nosotros, olvidándonos de los demás.Nos olvidamos de la relación íntima de Puyo con Palora y viceversa y eso lo saben más los comerciantes, que tienen grandes clientes del vecino cantón. Muchos paloreños tienen propiedades en Puyo, sus hijos estudian en los colegios y universidades de acá, profesionales de Pastaza trabajan en las instituciones y plantaciones de Pitajaya de allá.El poeta John Donne dijo: “Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la masa. Si el mar se lleva un terrón, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa señorial de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”.Hernán Heras LunaMigrante de Palmas, Azuay, estudió la primaria y parte de la secundaria en Palora

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